Viajamos a Zadún, A Ritz-Carlton Reserve, para vivir el primer takeover del chef Eka Sunarya, al frente de Kubu, el restaurante insignia de Mandapa, A Ritz-Carlton Reserve.
Entre arrozales, rituales balineses y una filosofía culinaria profundamente conectada con la tierra, Mandapa, a Ritz-Carlton Reserve ha construido una de las propuestas gastronómicas más reconocidas del mundo.
Ahora, ese universo viaja por primera vez fuera de Indonesia para llegar a Zadún, a Ritz-Carlton Reserve. La colaboración marca un nuevo capítulo para el portafolio de The Ritz-Carlton Reserve.
Del 8 al 22 de mayo, el chef detrás de la cocina de Mandapa llega a Zadún para crear un puente gastronómico entre Bali y Baja California Sur. Se trata del primer culinary takeover entre propiedades Reserve. La residencia culinaria une la espiritualidad balinesa con el desierto, el mar y la identidad contemporánea de Los Cabos.

Más que una serie de encuentros gastronómicos, Mandapa en Zadún funciona como un intercambio cultural. La experiencia gira alrededor de la cocina, el origen y la hospitalidad contemporánea.
El protagonista de esta colaboración es Eka Sunarya, Executive Sous Chef de Mandapa, quien ha llevado la esencia culinaria de Bali a cada platillo a través de ingredientes endémicos y técnicas profundamente arraigadas en la tradición local.
Ingredientes como la jícama, el betabel y la cúrcuma brillan en una ensalada de raíces, mientras que creaciones como “Los Frijoles” —frijoles estofados, nuez de la india, alga, cebolla cambray encurtida y huevo de libre pastoreo confitado— revelan la visión contemporánea del chef Eka sobre la cocina sostenible y el aprovechamiento integral de los ingredientes.
Un gran momento gastronómico en Los Cabos
En esta edición del takeover de Mandapa en Zadún, la cocina zero waste ocupa un papel central. La filosofía culinaria de Mandapa, desarrollada en Bali, privilegia el aprovechamiento consciente de los ingredientes, las fermentaciones, las deshidrataciones y el trabajo cercano con productores locales.


“En nuestro restaurante Kubu, somos una cocina 90% zero waste, el plástico que usamos en la fermentación en bolsas al alto vacío no nos deja ser el 100%. Hacemos nuestro garum, varias deshidrataciones, y forma parte de nuestra identidad”. Chef Eka Sunarya.
A través de clases de cocina, almuerzos y cenas frente al Mar de Cortés, los huéspedes pueden experimentar una propuesta gastronómica que va mucho más allá del restaurante tradicional.


Originario de Buahan Village, en Gianyar, Bali, el chef Eka comenzó su trayectoria culinaria en Ubud. Más tarde desarrolló una carrera internacional que lo llevó a cocinas en Moscú, Indonesia y Maldivas. Actualmente lidera las experiencias gastronómicas en Kubu, el icónico restaurante de Mandapa. Ahí trabaja con ingredientes recolectados dentro de un radio de cien kilómetros y técnicas contemporáneas inspiradas en la tradición balinesa.
“Hace muchos años, en Bali no usaban metal para cocinar; utilizaban barro, bambú o incluso hojas de plantas. Hoy me interesa recuperar esas técnicas en el día a día, como cocinar arroz con pescado dentro de un bambú”, explica el chef balinés.
La cocina de Eka parte de una idea sencilla: cada ingrediente debe utilizarse con intención. Esa filosofía da forma al menú especial de Mandapa en Zadún. La experiencia fue concebida como una exploración de sabores, memoria y territorio.
Mandapa en Zadún abre nuevas colaboraciones gastronómicas
Para Zadún, la llegada de Mandapa representa un momento clave dentro del universo Reserve. Mandapa en Zadún impulsa nuevas conversaciones alrededor de la cocina global. También posiciona a Los Cabos como un destino de experiencias culinarias inmersivas que van más allá del formato tradicional de restaurante.
La relevancia de esta colaboración también refleja el momento internacional que vive Mandapa. Actualmente, el resort es la única propiedad en Bali con tres MICHELIN Keys. Además, forma parte de The World’s 50 Best Hotels 2025, consolidándose como uno de los destinos de hospitalidad y gastronomía más influyentes del mundo.
La llegada de esta colaboración no sólo acerca la cocina balinesa al continente americano. También confirma cómo la hospitalidad de lujo evoluciona hacia experiencias más íntimas, sensoriales y culturalmente conectadas.


