Jack Daniel’s se pinta de morado con esta nueva etiqueta.
El whiskey de Tennessee acaba de encontrarse con uno de los sabores más intensos del bosque. Jack Daniel’s Tennessee Blackberry llegó oficialmente a México con notas de zarzamora madura que se mueven entre lo dulce y lo ácido, sin esconder por completo el carácter tostado de la bebida que sirve como base.
La nueva expresión llega en dos formatos pensados para momentos distintos. La botella conserva mayor libertad para beberla sola, con hielo o dentro de un coctel, mientras que Blackberry Lemonade lleva la combinación de zarzamora y limonada a una lata que solo necesita estar fría y abrirse.
De la botella a la lata
Tennessee Blackberry tiene 35% de alcohol y parte del conocido Old No. 7, elaborado en Lynchburg con la ya famosa mezcla de maíz, cebada malteada y centeno. Después de pasar por carbón de maple y barricas nuevas de roble americano tostado, el whiskey recibe el sabor de la zarzamora. El resultado es más frutal y amable que la etiqueta clásica, con un perfil pensado para tomarse derecho, sobre hielo o mezclado.

La versión Blackberry Lemonade, por su parte, tiene 5% de alcohol y llega directamente en lata. Es la alternativa más casual de las dos: una mezcla lista para beber en la que la acidez del limón corta el lado dulce de la fruta y acerca el lanzamiento al terreno de los RTD.
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Una noche de zarzamora en Lago Algo
Para presentarlo en México, Jack Daniel’s reunió a cerca de 200 invitados en Lago Algo, en el Bosque de Chapultepec. Entre ellos estuvieron Ximena Sariñana, Renata Vaca y Juan Pablo Villagordoa, en una noche que combinó coctelería, música y las primeras degustaciones de ambas presentaciones.



La barra estuvo a cargo de Long Story Short, que creó tres tragos para mostrar que la zarzamora puede tomar direcciones bastante diferentes. El primero trabajó con frutos rojos y tintura de jamaica; otro equilibró salmuera, miel y limón, y el tercero buscó un perfil más fresco con soda de manzana y jarabe de cítricos. Así, la botella pasó de los sabores ácidos y florales a mezclas más salinas o refrescantes sin quedarse en el coctel evidentemente dulce.
La música terminó de sacar al lanzamiento de una degustación tradicional. Clubz llevó su electropop a la noche con un DJ set, mientras Disco Bahía sumó su sonido de pop alternativo antes de que la lata de Blackberry Lemonade se convirtiera en la opción para seguir la fiesta sin pasar de nuevo por la barra.

Tennessee Blackberry se suma a las versiones Honey y Apple que ya habían llevado a Jack Daniel’s hacia perfiles más dulces. No busca reemplazar al Old No. 7 ni convencer al purista: abre otra puerta para quienes prefieren tragos frutales, fáciles de mezclar y con menos solemnidad.


