Hay planes que comienzan con un brunch y terminan mucho más tarde de lo esperado. Aperol Day 2026 fue uno de ellos. El sábado 24 de octubre, el aperitivo italiano tomó distintos espacios de la Ciudad de México para armar una celebración que combinó comida, música y suficientes motivos para levantar la copa.
El día se dividió en dos momentos. El primero fue una reunión alrededor de la mesa; el segundo, una fiesta en la que el color naranja apareció en los tragos, las luces, las actividades y hasta en los recuerdos que cada persona se llevó a casa.
El día comenzó en Distrito Fresco

Antes de la música y las dinámicas, la celebración arrancó con un brunch en Distrito Fresco. Ostiones, fish and chips y burritos de camarón formaron parte del menú, pensado para compartir mientras comenzaban a servirse los primeros Aperol Spritz.
El ambiente relajado permitió que el aperitivo cumpliera con su propósito original: abrir la conversación, acompañar la comida y convertir una reunión de sábado en el comienzo de un plan mucho más largo.
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Después del brunch, la celebración cambió de escenario y se trasladó a Maravilla Studios, donde el formato creció con música, estaciones interactivas y distintas maneras de acercarse al universo de Aperol.
Una fiesta teñida de naranja


Al llegar a Maravilla Studios, cada asistente recibió un Aperol Spritz y una copa que podía personalizar. El detalle ayudó a que el brindis inicial no fuera idéntico para todos y, de paso, dejó un recuerdo para llevarse al terminar el evento.
El recorrido continuó entre una estación de brillos y pulseras, una fotocabina, juegos y dinámicas para ganar artículos de la marca. Más que concentrar todo en una sola actividad, el espacio invitaba a moverse, encontrarse con amigos y hacer una pausa entre una canción y otra.
La comida siguió acompañando la tarde, mientras la música fue subiendo el ritmo hasta convertir la segunda parte del encuentro en una fiesta. El naranja estaba por todas partes, pero sin quitarle protagonismo a lo verdaderamente importante: reunirse, brindar y pasarla bien.
Los secretos detrás de un Aperol Spritz


Uno de los momentos más interesantes llegó con la masterclass impartida por Pepe Ventura, Head de Campari Academy, quien explicó cómo preparar el Perfect Serve de Aperol Spritz con la participación especial de Perrier.
La clase tomó el formato de una Silent Party. Los asistentes se organizaron en grupos pequeños y utilizaron audífonos para escuchar las indicaciones, seguir cada paso y concentrarse en la cata sin aislarse por completo del ambiente que los rodeaba.
La dinámica permitió descubrir con mayor claridad los detalles detrás de un coctel que parece sencillo: el equilibrio entre ingredientes, la temperatura, el hielo y la manera de servirlo. Entre música y conversaciones, cada grupo pudo preparar y disfrutar su propia copa sin que la masterclass se sintiera como una clase demasiado seria.
Aperol Day 2026 pasó del brunch a la pista, pero mantuvo la misma idea durante todo el recorrido: hacer una pausa para compartir. Entre ostiones, copas personalizadas, música, juegos y una masterclass con audífonos, la celebración demostró que el aperitivo también puede ser el punto de partida para un día completo.
Al final, el naranja no solo estuvo en el Spritz. También quedó en las fotografías, las pulseras, las copas y todos esos recuerdos que comienzan con un brindis y terminan formando parte de una buena historia.


