El impacto de Bad Bunny no solo se quedó en el escenario del Super Bowl LX.
Después de su participación en el show de medio tiempo, el interés por viajar a Puerto Rico registró un crecimiento notable. De acuerdo con datos compartidos por Expedia, entre el 8 y el 11 de febrero las búsquedas de vuelos hacia la isla aumentaron 245% en comparación con el mismo periodo del año pasado.

La tendencia fue especialmente fuerte para San Juan, que creció 240% en interés de viaje. Pero el dato más llamativo fue el de Vega Baja, ciudad natal de Benito, donde las búsquedas subieron 1,450%.
Cuando la música impulsa el turismo

Lo ocurrido confirma una tendencia clara en la industria: los grandes momentos culturales se traducen en decisiones de viaje casi inmediatas. El medio tiempo del Super Bowl no es solo un espectáculo deportivo; es un espacio global capaz de posicionar ciudades, marcas y, en este caso, un país entero.
Viajar motivado por conciertos ha evolucionado. Ya no se trata únicamente de asistir a un show, sino de explorar el contexto del artista: su barrio, su ciudad, sus referencias culturales. En el caso de Bad Bunny, su identidad boricua ha sido parte central de su narrativa, y eso convierte a Puerto Rico en un destino aspiracional para miles de seguidores.
Puerto Rico en tendencia: música, identidad y viajes
Más allá de los números, esto demuestra que un momento cultural de alto alcance puede convertirse en un detonador turístico inmediato. El medio tiempo del Super Bowl es uno de los espacios más vistos a nivel global, y cuando un artista coloca a su país en el centro del escenario, el impacto es directo.
El efecto también se extendió a otros destinos de América Latina como México, Brasil, Colombia y Argentina, se registraron incrementos en búsquedas, lo que sugiere que la conversación alrededor de Bad Bunny impulsó el interés por viajar dentro de la región.
En el caso de Puerto Rico, el atractivo combina varios factores: playas como Isla Verde, la arquitectura del Viejo San Juan y una escena gastronómica que cada vez gana más reconocimiento. Pero ahora hay un componente adicional: el deseo de conocer el lugar que forma parte de la historia personal de Benito Antonio Martínez Ocasio.
El llamado “efecto Bad Bunny” confirma una tendencia clara en turismo 2026: la cultura pop no solo genera conversación, también mueve vuelos, reservas y decisiones de viaje en tiempo real.


