Arte contemporáneo en la selva, residencias con impacto comunitario, moda como extensión del espacio y una visión de sostenibilidad que se ejecuta desde la arquitectura. A dos décadas de su apertura, AZULIK funciona como un ecosistema creativo propio.

A veinte años de su apertura, AZULIK se ha consolidado como uno de los proyectos más singulares del panorama cultural y creativo en Tulum. Más allá de su dimensión hotelera, el complejo ha desarrollado a lo largo de dos décadas un sistema donde arte contemporáneo, residencias artísticas, moda y territorio se articulan bajo una visión común: crear desde el contexto y sostener procesos a largo plazo.
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Arquitectura y sostenibilidad como punto de partida
Desde su origen, AZULIK se desarrolló respetando la vegetación existente, sin tala de árboles, con edificaciones elevadas sobre pilotes. Esta decisión reduce la intervención directa sobre el suelo y permite preservar los flujos naturales del ecosistema, así como la convivencia cotidiana con la fauna local. Veinte años después, ese principio sigue marcando todas las capas del proyecto.
En la costa, esta lógica se traduce en prácticas específicas para proteger el desove de tortugas marinas, como la ausencia de luz blanca en las habitaciones y una gestión cuidadosa del mobiliario de playa. A ello se suma una aproximación consciente al uso de recursos como el agua y la energía, así como una restricción deliberada de ciertas tecnologías y comodidades. No es algo que se anuncia ni se impone: simplemente sucede y cuando te das cuenta, ya estás habitando otro ritmo.

SFER IK: arte como investigación situada
El eje cultural de AZULIK se articula a través de SFER IK, un museion interdisciplinario donde el arte se presenta fuera del formato expositivo tradicional. Las exposiciones son site-specific y están pensadas para dialogar con la arquitectura, el cuerpo y el paisaje, más que para funcionar como piezas autónomas.
Esta visión se expande en SFER IK Basin, un espacio al aire libre en la selva que funciona como laboratorio artístico y social. Basin no es una extensión decorativa del museo, sino un territorio de experimentación donde las prácticas creativas se desarrollan en contacto directo con el entorno natural y con la comunidad.
Residencias, comunidad y obra viva

Uno de los aspectos más relevantes de SFER IK Basin es su programa de residencias, en el que los artistas se involucran activamente con las infancias de la comunidad maya, fomentando la exploración, la curiosidad y las posibilidades del conocimiento a través del arte.
Actualmente Cristina Ochoa desarrolla en Basin Jardín En-Cantado, una obra viva que integra vegetación, conocimiento botánico y pedagogía. Más que una instalación, el proyecto funciona como un espacio de aprendizaje y reconexión, donde el arte se construye en relación con quienes lo habitan.
El diseño espacial del proyecto fue realizado por Roth Architecture, con estructuras biofílicas que acompañan el crecimiento natural del jardín y refuerzan la experiencia inmersiva en plena selva. Aquí, el valor no está en la pieza final, sino en el proceso y su impacto social.
Este enfoque se complementa con el SFER IK Awards, una convocatoria internacional que se activa por ciclos y que impulsa proyectos que exploran los cruces entre arte, biodiversidad, ciencia y saberes ancestrales, privilegiando investigaciones situadas por encima de resultados inmediatos.
Moda como extensión del discurso
El ecosistema creativo se completa con ANIKENA, la marca de moda vinculada al proyecto. Lejos de funcionar como una boutique convencional, ANIKENA traduce la filosofía de AZULIK en prendas pensadas para el clima, el cuerpo y el movimiento. La moda aparece aquí como otra forma de habitar el espacio, no como un accesorio externo.

AZULIK Residences: una nueva etapa
Como parte de la celebración por sus veinte años, AZULIK presenta AZULIK Residences, una expansión que lleva su lenguaje arquitectónico y conceptual a un formato residencial de hospitalidad extendida. El proyecto incorpora nuevas áreas comunes, entre ellas dos albercas, un restaurante de acceso exclusivo y espacios de reunión alrededor del fuego, concebidos como puntos de encuentro más que como amenidades tradicionales.
La arquitectura mantiene el trazo orgánico característico del complejo, con formas fluidas, materiales locales y una relación constante con la luz, el agua y la vegetación. Los espacios buscan integrarse al paisaje y desaparecer dentro de él, privilegiando la calma, el silencio y la continuidad con la selva.
Veinte años después, AZULIK sigue haciendo lo mismo que al principio: ir a su propio ritmo. Todo lo demás: arte, residencias, diseño, sostenibilidad, se acomoda alrededor de esa decisión.
¿Dónde está AZULIK?
Dirección: Carretera Tulum-Punta Allen KM 5, Zona Hotelera, 77780 Tulum, QROO, México.
Instagram: @azulik


