Con piezas del artista Gabriel Lengeling, seis personajes clave de la industria del arte y el diseño se reúnen para hablar dónde estamos parados como país en la exposición del arte contemporáneo. 







MÉXICO HA CONSOLIDADO SU LUGAR EN LA ESCENA GLOBAL DEL ARTE CONTEMPORÁNEO. A PARTIR DE CONVERSACIONES CON AGENTES CLAVE DE LA INDUSTRIA COMO RUDY WEISSENBERG, ALINE SALEM, MARIO GARCÍA-TORRES, SEBASTIÁN VIZCAÍNO, ANA CASTELLA Y CAROLINA ALVAREZ-MATHIES, EXPLORAMOS LA RELEVANCIA Y EL IMPACTO DE LA SEMANA DEL ARTE EN MÉXICO.

Cada febrero, la Ciudad de México entra en un estado de frenesí. Se vuelve un núcleo cultural que es buscado por personas de todo el mundo. En los bares, en los restaurantes, en los museos y galerías, o sencillamente en las calles, la energía creativa se vuelve tangible, se respira en el aire, se filtra en las conversaciones y activa la sensación de que aquello que es imaginado puede, verdaderamente, convertirse en realidad. 


La Semana del Arte en esta ciudad ha crecido a un ritmo desenfrenado y hasta un poco caótico, de la mano de Zona Maco, que se ha consolidado como la feria de arte más importante de Latinoamérica. Este año, el encuentro artístico cuenta con la participación de más de 200 galerías de 26 países y espera superar los 81,000 visitantes que recibió el año pasado. Con cada edición, el ecosistema se expande. Hoy, la ciudad goza de más de cinco ferias incluyendo Material, Salón ACME y Bada, además de decenas de exposiciones y una red de eventos colaterales enorme. 


Sin embargo, más allá de las cifras, las decenas de fiestas y la peregrinación de grupos de un lugar a otro porque son el place to be seen, lo que ocurre en la Ciudad de México durante esta semana es síntoma de una nueva identidad nacional que se crea a través de la cultura.




Para disfrutar plenamente de esta semana, es importante entender que no es lo mismo visitar una feria de arte que acudir a un museo o a una galería. Al hablar sobre la percepción de quienes consideran que las ferias son espacios para simular o aparentar, el artista Mario García Torres lo aclara con contundencia: “La gente que trabaja en una feria está enfocada en vender; no es su obligación explicar las obras”. Su voz es carismática, pero directa. “Yo no voy a las ferias de tornillos o de vestidos de novia”, bromea, “y eso no significa que no debamos ir a las ferias de arte si no vamos a comprar. Al contrario: solo hay que entender su función”.


Como espectadores, recorrer una feria de arte representa la oportunidad de viajar por el mundo sin salir de la ciudad. Sin embargo, conviene recordar que estos espacios son un eje central para el funcionamiento de las galerías: su objetivo principal es vender y, a partir de ello, sostener y apoyar a los talentos que representan. Además, participar en una feria implica, para muchas galerías, un esfuerzo económico considerable. Si lo que se busca es una experiencia más educativa o contextual, existen otros espacios que cumplen ese papel. “Como los museos”, concluye García Torres.

Eso no significa que no debamos ir a las ferias de arte si no vamos a comprar. Al contrario: solo hay que entender su función"

 Mario García

Un gran ejemplo de este tipo de lugares es el centro cultural LagoAlgo, ubicado en el Bosque de Chapultepec. Al preguntarle a Carolina Álvarez-Mathies, su Directora Artística sobre las exposiciones que despliegan, explica que las decisiones curatoriales siempre parten de una pregunta simple: ¿por qué aquí y por qué ahora? “Trabajamos con artistas de distintas partes del mundo, pero desde un anclaje claro en nuestro contexto”, destaca. Para la directora originaria de El Salvador, cada exposición es un capítulo que abre preguntas sobre cómo habitamos el presente.

Pensando en la Semana del Arte, su lectura es precisa: “Es un momento de concentración y visibilidad. Es cuando coinciden artistas, coleccionistas, curadores, instituciones y públicos, y la ciudad se vuelve un epicentro cultural”, en el marco de la semana de arte, LagoAlgo presenta Capítulo VIII: Alucinaciones que reúne a Trevor Paglen y el colectivo Troika para explorar cómo las tecnologías moldean la percepción y la construcción de la realidad, sumándose a la lista de proyectos impresionantes que este espacio ofrece. “El valor real está en lo que sucede después de esta semana", explica Álvarez-Mathies, “en las relaciones que se activan, los proyectos que nacen y las conversaciones que continúan todo el año. La Semana del Arte es un catalizador; el trabajo diario es lo que realmente construye historia”. 


Entender al arte contemporáneo y su importancia no debería ser intimidante. El arte siempre ha sido un espejo de la sociedad que lo produce. Para quien comienza a acercarse a este mundo, ver que tantas expresiones tan distintas comparten el mismo nombre puede resultar abrumador. Sin embargo, su fuerza reside justamente ahí: el arte contemporáneo no responde a una forma única ni a un lenguaje cerrado, sino a su capacidad de encarnar su tiempo. Eso fue lo que atrapó a la coleccionista Aline Salem en este mundo, quien desde hace más de 26 años se dedica a esta labor. 




“Me parece que lo más interesante de la vida no es lo qué te da respuestas si no lo que te genera preguntas”, comenta en entrevista recordando lo que la llevó a querer coleccionar. Para ella, ser coleccionista es convertirse en custodia de las piezas, y en su caso esto incluye obras de artistas como Darío Escobar, Doris Salcedo y Jerónimo Ruedi. Su selección al momento de comprar se basa en lo que las piezas le hacen sentir: “uno de los motivos que más me mueven a coleccionar arte, es conectar con el ser, con el mundo, con la verdad y con la belleza”. 


Esta semana del arte en México, la entusiasta Salem nos invita a visitar todas las galerías posibles, su lista de recomendaciones es tan extensa como su colección, pero incluye espacios como Nordenhake, Mascota, Travesia Cuatro, House of Gaga, y General Expenses.

Las galerías hacemos grandes exposiciones porque estamos conscientes de que mucha gente viaja a México para ver lo que está pasando aquí”

  Rudy




Por otro lado, Rudy Weissenberg, el reconocido Fundador de Ago Projects, amplificador cultural y co-presidente del Latin American Collector's Circle del Guggenheim en Nueva York, considera que lo que pasa durante esta semana es un síntoma que se ha repetido en la historia. “Soy originalmente de Guatemala, y nosotros los centroamericanos siempre hemos tenido a México muy presente", atribuye el auge renovado que se vive en el país a la viralidad que da este mundo digitalmente conectado. “Durante la Semana del Arte, todos nos vestimos de gala,” me dice por teléfono, desde la feria de diseño y arte FOG en San Francisco, “las galerías hacemos grandes exposiciones porque estamos conscientes de que mucha gente viaja a México para ver lo que está pasando aquí”. 


Weissenberg ha construido una relación con el arte y el diseño que ha ido evolucionando desde coleccionista hasta galerista, “La cultura da identidad y logra modernizar. Es como un espejo, un motor de desarrollo que une y sintetiza,” explica al describir la importancia que ve en el arte

"La cultura da identidad y logra modernizar. Es como un espejo, un motor de desarrollo que une y sintetiza"

Para los artistas, esta semana representa visibilidad y proyección. La Ciudad de México y el país entero se transforman en un escenario con alcance global, pero no siempre fue así, “Eso no existía cuando yo empecé a trabajar hace 20 o 25 años,” dice Mario García Torres, “la única manera de subsistir como artista era hablándole al exterior. Había que tener los códigos para que alguien de fuera lo entendiera”. Con el nuevo protagonismo del país en la escena contemporánea eso ha cambiado: “Hoy la gente puede regresar a hablar sobre sus propios problemas”. 


El fortalecimiento de redes de apoyo, plataformas independientes y proyectos autogestionados ha sido clave en esta transformación. Uno de los proyectos que llegó a abrir nuevos caminos es la feria de arte Salón ACME, conocida coloquialmente como “la feria de artistas”. Sebastián Vizcaíno, uno de sus fundadores, recuerda cómo surgió, del deseo entre artistas de darse una plataforma y posibilidades de proyección, “Antes era muy difícil llegar a una galería o una feria, entonces quisimos crear un espacio abierto a todo tipo de artistas y técnicas. Queríamos posicionar todo el ecosistema que hay antes de llegar a los mercados principales.” Hoy, a 14 años de su fundación, el proyecto se ha consolidado como uno de los ejes centrales de Art Week, dándole visibilidad directamente a los artistas, promocionando el coleccionismo y descentralizando la cultura. Cada edición de ACME cuenta con un estado invitado, este año será Puebla. Además, han logrado llevar su proyecto a otras partes del mundo como Colombia, Nueva York y Bruselas. Ana Castella, Directora de Salón ACME, lo sintetiza con claridad. “Me gusta mucho ver al público local viendo arte y yendo a las galerías y ferias”, manifiesta. “Pero después lo olvidan, yo invitaría a que fueran más constantes en esa actividad de exploración, el Art Week debería ser todas las semanas del año”. 




Aunque las ferias acaban, la vida cultural de la ciudad es constante. Los museos, galerías, espacios independientes y centros culturales mantienen una programación activa. Que la Ciudad de México esté hoy en la vanguardia del arte global no es tendencia ni casualidad, es el resultado del esfuerzo y dedicación de los galeristas, curadores, coleccionistas, gestores culturales y artistas que han dedicado su vida a fortalecer y expandir la cultura. 


Para nosotros, que tenemos la fortuna de habitar esta ciudad, la fiesta artística para la cual viaja tanta gente de tantas partes del mundo puede repetirse cada semana y afortunadamente, tenemos de los mejores cafés, bares, y restaurantes para completar nuestro itinerario. 

EN ESTE (SABROSO) ESPECIAL: 

Esculturas Gabriel Lengeling Foto Chuss Montealegre Editora Digital Natalia Chávez Editor de Arte David Flores Producción Chuss Montealegre y Natalia Chávez Texto Icka Gallego Maquillaje y pelo IDIP con Aline Haide y Alejandra Navarro Video Javier Sánchez Producción MexBest

Agradecimiento especial a todos estos personajazos por divertirse con nosotros. 

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