Una de las gimnastas más influyentes de su generación se convierte en la primera embajadora del grupo hotelero, reforzando la apuesta del lujo por la salud mental y el bienestar integral.
Mandarin Oriental anunció el nombramiento de Simone Biles como su primera Global Wellness Ambassador, una alianza a largo plazo que consolida la estrategia del grupo: posicionar el bienestar como el eje que definirá la nueva era de la hospitalidad de lujo.
¿Quién es Simone Biles y por qué su historia redefine el bienestar?
Simone Arianne Biles Owens es una gimnasta artística estadounidense con 41 medallas entre Juegos Olímpicos y campeonatos mundiales. Es campeona olímpica del concurso completo individual en Río 2016 y París 2024, y seis veces campeona mundial en esa misma categoría, revolucionó el deporte con rutinas de tal complejidad que varios elementos llevan su nombre.

Durante más de una década fue sinónimo de dominio técnico y exigencia competitiva. Sin embargo, el momento que redefinió su impacto ocurrió fuera del podio.
En los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, celebrados en 2021, Simone Biles decidió retirarse de varias finales tras experimentar los llamados “twisties”, un bloqueo mental que afecta la orientación espacial en el aire y puede poner en riesgo físico a la atleta. Su decisión, tomada en el punto más alto de presión mediática, abrió una conversación global sobre salud mental en el deporte de alto rendimiento.
Desde entonces, ha hablado públicamente sobre ansiedad, terapia y la necesidad de entender el rendimiento como un equilibrio sostenible entre mente y cuerpo. Esas experiencias son lo que hoy la posiciona como una figura coherente para encabezar una estrategia centrada en el bienestar integral.

“He estado en modo go, go, go, así que por fin es momento de cuidar mi mente y mi cuerpo, y Mandarin Oriental me ayuda a lograrlo”. – Simone Biles
Mandarin Oriental y su estrategia de wellness
Con esta colaboración, Mandarin Oriental refuerza su posicionamiento como referente del bienestar contemporáneo dentro del sector hotelero. Simone Biles trabajará junto al Wellness Board del grupo, compartiendo perspectivas con especialistas en rendimiento, meditación, movimiento, nutrición y sueño para dar forma a futuros programas y experiencias.
La apuesta se materializa en propiedades donde el spa no es un complemento, sino el núcleo de toda la estancia.

En el Mandarin Oriental Lutetia, París, el Akasha Spa de 700 metros cuadrados opera como un santuario urbano inspirado en los cuatro elementos. Ubicado en el único Palace hotel de la Margen Izquierda, el espacio integra tecnología avanzada como myLEDmask y Cell Synergy para estimular colágeno y regeneración celular, además de tratamientos con crioterapia, radiofrecuencia, electroporación y luz LED roja.
También incorpora myBlend, la firma fundada por el Dr. Olivier Courtin (Groupe Clarins), que combina neurociencia, epigenética y tecnología avanzada en tratamientos no invasivos. La experiencia se complementa con piscina de 17 metros, hammam, sauna, jacuzzi y gimnasio de última generación.

Por su parte, el Mandarin Oriental Conservatorium, Amsterdam alberga el mayor spa de hotel en la ciudad. Su propuesta combina terapias Traditional Thai, rituales Ayurveda y la experiencia Seven Chakra enfocada en equilibrio energético, además de masajes de tejido profundo, drenaje linfático, recuperación muscular con tecnología Theragun, terapias acuáticas Watsu y rituales detox en hammam. El espacio se completa con sesiones de meditación, yoga privada, entrenamiento personalizado y circuitos de hidroterapia.

Salud mental: el nuevo estándar de la hospitalidad
La alianza entre Biles y Mandarin Oriental ocurre en un momento en que la conversación sobre bienestar ha evolucionado. Ya no se trata solo de tratamientos estéticos o amenidades premium, sino de descanso profundo, recuperación física y estabilidad emocional. La decisión de Biles de priorizar su salud mental en el momento más exigente de su carrera transformó la narrativa del éxito deportivo.

Hoy, esa misma filosofía sobre pausar para sostener el rendimiento se integra en la visión de una marca que busca redefinir el lujo contemporáneo. Más que una embajadora, Simone Biles representa una transición cultural, la excelencia entendida no solo como logro, sino como equilibrio dentro de la hospitalidad.


