Plonk es un término australiano para referirse al vino barato o de calidad dudosa que se sirve en una fiesta sin pretensiones. Por supuesto, no hay ninguna mala calidad en los vinos que selecciona la sommelier Romina Argüelles ni hoy en el restaurante wine bar Plonk, del que es copropietaria, ni antes en el bar de vinos Vigneron. Su conocimiento, su entusiasmo y su amabilidad la han convertido en una de las mujeres claves de la, por fin, boyante escena de los vinos en la Ciudad de México.
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