El pueblo de Santa María Atzompa, Oaxaca, se ha dedicado a la alfarería durante generaciones, un oficio heredado en familias como en la que nació Rufina Ruiz López. Además de lo que aprendió en casa, Rufina estudió en el Centro de las Artes de San Agustín y se ha dedicado a perfeccionar el trabajo con barro a lo largo de 45 años. Sus piezas, que oscilan entre lo utilitario y el arte-objeto, están exhibidas lo mismo en restaurantes de altos vuelos que en exposiciones temporales en algunos museos.
El restaurante Yoshimi, en Hyatt Regency Mexico City, dedica su nuevo menú omakase al shabu-shabu
Esta es la vacación grupal que necesitas con tus amigos runners. Si tú también eres…
De la mano de Montserrat Barros y Gary Williams —ex Head Butler de The Ritz…
La temporada vacacional se acerca y con ella las ganas de conocer nuevos lugares empiezan…
Mucho antes de los hoteles y el turismo, los antiguos griegos convirtieron el arte de…
Desde cantinas hasta terrazas y jardines con pantallas gigantes, estos son algunos de los mejores…