Un trabajo en Nueva York le dio un giro de tuerca a la historia de Fabiola Padilla, enlistada en las filas del derecho y la defensa de los derechos humanos. Un movimiento radical que la llevaría de la abogacía a los bares y, peldaño a peldaño, a fundar Bekeb, un bar en San Miguel de Allende enlistado entre los mejores de Norteamérica, donde ejerce los roles de empresaria y mixóloga a la par. Como la segunda, Fabiola abarca las aristas de los buenos cocteles clásicos (como su trío de martinis) y los contemporáneos, que echan mano de elementos endémicos, como las flores, las raíces y técnicas más modernas.
El rojo domina buena parte del país, pero basta moverse hacia Puebla, Morelia o Cancún…
Plazas históricas, música, antojitos y ciudades que tuvieron mucho que ver con la Independencia. Estos…
Mucho antes de que el tequila conquistara barras y restaurantes alrededor del mundo, Casa Herradura…
Mucho antes de relacionarse con Iturbide y la bandera, los chiles rellenos, los picadillos y…
El Palacio de Hierro celebra el primer bicentenario de relaciones diplomáticas entre México y Francia…
El antojo más tapatío cumple casi un siglo entre leyendas, puestos callejeros y una salsa…