Miriam Azcorra fundó Kinich en la casa donde creció, una propiedad en el pueblo de Izamal (hoy catalogado como “mágico”), que a lo largo de 30 años se ha dedicado a la preservación de los sabores, y saberes, de la región a partir de recetas que han pasado por las mujeres de su familia y de otras que son parte de la cultura viva de la península de Yucatán.
Como empresaria, Miriam es parte de una generación de restauranteros que buscan alternativas y prácticas socialmente responsables que favorezcan a los pequeños productores locales.
El rojo domina buena parte del país, pero basta moverse hacia Puebla, Morelia o Cancún…
Plazas históricas, música, antojitos y ciudades que tuvieron mucho que ver con la Independencia. Estos…
Mucho antes de que el tequila conquistara barras y restaurantes alrededor del mundo, Casa Herradura…
Mucho antes de relacionarse con Iturbide y la bandera, los chiles rellenos, los picadillos y…
El Palacio de Hierro celebra el primer bicentenario de relaciones diplomáticas entre México y Francia…
El antojo más tapatío cumple casi un siglo entre leyendas, puestos callejeros y una salsa…