Un gran hotel no se explica solamente por una habitación bonita. También cuenta la manera en que recibe, la historia que cuenta a través de sus espacios y esos detalles que hacen que uno siga hablando del viaje mucho después de volver a casa.
Los Premios MexBest 2026 reconocieron distintas formas de lograrlo: desde una hacienda yucateca que ya ocupa un lugar entre los mejores hoteles del mundo hasta refugios frente al mar, proyectos ambientales, spas, cocinas y propuestas familiares que entienden que las vacaciones cambian según quien hace la maleta.
En Chileno Bay comer bien no es una actividad complementaria, sino una de las razones para reservar. Su oferta pasa por la cocina mexicana contemporánea de COMAL, el encuentro entre el Mediterráneo y Latinoamérica de YAYA, los sabores asiáticos de JANG y propuestas más relajadas como TnT. A eso se suman cenas privadas preparadas en las villas, experiencias alrededor del tequila, el mezcal y el sotol, y menús que aprovechan el producto de Baja California sin encerrarse en un solo estilo.
Naviva entiende que una escapada en pareja no necesita una agenda llena. El refugio para adultos tiene solamente 15 bungalows tipo tienda distribuidos en 48 acres de selva frente al Pacífico, una escala que ayuda a conservar la privacidad y permite adaptar casi todo a cada pareja. La tarifa incluye alimentos, bebidas, una experiencia de spa de 90 minutos y distintas actividades, mientras que las comidas pueden servirse a la hora y en el lugar que se antojen. Aquí el romance tiene más que ver con olvidarse del reloj.
En Bacalar, Boca de Agua demuestra que cuidar el paisaje requiere decisiones concretas. Sus 22 alojamientos elevados se distribuyen dentro de un terreno de 82 acres, del cual alrededor de 90% se mantuvo sin intervenir. El proyecto también ha trabajado en la recuperación de manglar, utiliza madera local con certificación FSC y cuenta con un sistema para tratar el agua sin descargar residuos en la laguna. El diseño de Frida Escobedo ayuda a reducir la huella física del hotel y deja que la selva siga ocupando el papel principal.
La arquitectura de Siari no busca competir con el terreno, sino seguir sus formas. El proyecto de Bernardi + Peschard Arquitectura se extiende entre la Sierra Madre Occidental y el Pacífico mediante espacios abiertos, materiales naturales y habitaciones que enmarcan la playa, la selva y las montañas de roca oscura. La cultura wixárika también aparece como referencia en el diseño, la cocina y el programa de bienestar. El resultado se siente contemporáneo, pero profundamente conectado con el paisaje de Riviera Nayarit.
Con solamente 22 suites frente a la costa oaxaqueña, Kymaia conserva la escala íntima que uno espera de un gran hotel boutique. La arquitectura de Productora privilegia la privacidad y los espacios abiertos, mientras que distintas áreas del terreno protegen humedales, palmares y especies locales. La comida también le da personalidad propia: Eduardo García y Gabriela López llevan los ingredientes de Oaxaca a Septimus, Huachinango Bar y La Cueva, haciendo que el hotel se sienta como un proyecto completo y no solamente como un lugar bonito para dormir.
Viajar con niños aquí no significa conformarse con una pequeña ludoteca. Papalote, su programa Kids For All Seasons, recibe sin costo a huéspedes de cuatro a 12 años todos los días y mezcla juegos con actividades alrededor de la cultura y la naturaleza de Baja. A eso se suman una alberca familiar con zonas de poca profundidad, splash pads, el estudio creativo El Taller y las aventuras de Baja 360, que pueden ir del esnórquel a la bicicleta de montaña. Los menores de cinco años, además, comen gratis en los restaurantes.
El spa de One&Only Mandarina ocupa cerca de 2,500 metros cuadrados entre la vegetación y fue construido alrededor de una gran higuera blanca. Sus seis cabinas, jardín de roca volcánica, temazcal y tratamientos inspirados en conocimientos coras y wixárikas hacen que el entorno forme parte real de la experiencia. La propuesta se completa con los rituales de Tata Harper y materiales locales como barro, piedra y madera. Su inclusión en la primera guía de spas de Vogue confirmó que no se trata únicamente de una experiencia fotogénica.
Hotel Sevilla cambia los grandes edificios por una antigua casona del siglo XVI ubicada a una cuadra de la Plaza Grande de Mérida. Sus 21 habitaciones conviven con muros, piedra y pisos originales, además de una intervención contemporánea del estudio Zeller & Moye que deja ver las distintas vidas del inmueble. Forma parte de Design Hotels y entró en la selección de los 100 mejores hoteles nuevos de 2026 de Travel + Leisure, un buen respaldo para un proyecto que permite vivir el centro de la ciudad desde dentro.
Aquí el all inclusive está pensado para adultos que quieren olvidarse de la cuenta sin renunciar a elegir. UNICO 20°105° Hotel Riviera Nayarit cambia el buffet como centro de la experiencia por restaurantes con identidades propias: cocina mexicana en Aguamadre, sabores japoneses en Kobo y una propuesta italiana en Lia. La estancia también contempla bebidas, coctelería, minibar personalizado, servicio en alberca y playa, actividades y comida a la habitación las 24 horas. Su terraza en la azotea termina de darle un carácter menos convencional al formato.
TAMBIÉNTE PUEDE INTERESAR: Hotelholic: estos son los nuevos hoteles en méxico que debes visitar
Mucho antes de que la Riviera Maya tuviera ese nombre, Maroma ya ocupaba este tramo de arena entre la selva y el Caribe. El hotel nació en 1976 y comenzó un nuevo capítulo después de su rediseño de 2023, en el que artesanos locales trabajaron buena parte de sus muebles, textiles y objetos. Sus 72 habitaciones, Maroma Spa by Guerlain, único en Latinoamérica y cuatro espacios para comer conservan esa sensación de refugio junto al mar. En 2026 volvió a entrar en The World’s 50 Best Hotels, esta vez en el puesto 47.
Atender 274 suites y villas sin que la experiencia se vuelva impersonal no es un reto menor. NIZUC Resort & Spa lo resuelve con traslados disponibles las 24 horas dentro de sus 12 hectáreas, servicio de mayordomo en categorías seleccionadas y una atención capaz de adaptarse tanto a parejas como a familias. El resultado también ha sido reconocido fuera de MexBest: durante 2026 recibió su primera Llave Michelin, mantuvo la distinción AAA Five Diamond que conserva desde 2018 y obtuvo cinco estrellas de Forbes Travel Guide para el resort y para su spa.
A poco más de un año de abrir, Rosewood Mandarina ya acumulaba razones para ganar esta categoría. Sus 134 suites y villas se reparten entre playa, selva y montaña, todas con alberca privada y detalles trabajados junto con artesanos locales. En 2026 entró en la It List de Travel + Leisure, la Hot List de Condé Nast Traveler y la selección de mejores hoteles nuevos de Esquire. También fue el proyecto más premiado de AHEAD Americas, donde recibió cuatro galardones, incluido Hotel of the Year.
La historia de Waldemar Franco comenzó lejos de los grandes lobbies. En 1992, después de descender el río Filobobos en Veracruz, nació la idea de crear Río y Montaña, una empresa dedicada a los viajes de aventura. Ese proyecto evolucionó hasta convertirse en Hoteles Rodavento, con propiedades donde la naturaleza y las actividades siguen pesando tanto como las habitaciones. Su trayectoria ha ayudado a cambiar la idea del hotel de escapada en México: primero se piensa qué vas a vivir y después dónde vas a dormir.
Este premio tiene un peso distinto porque fue elegido por los lectores. El Cid Marina Beach Hotel combina la tranquilidad de una playa privada con una marina completamente operativa, suites con balcón y una ubicación cercana a la Zona Dorada de Mazatlán. Sus albercas, restaurantes, paseos por la bahía, pesca deportiva y acceso al campo de golf permiten que funcione tanto para vacaciones familiares como para una salida en pareja. Más que perseguir la novedad, ha construido una relación de años con viajeros que vuelven y lo recomiendan.
El gran ganador de la noche también atraviesa uno de sus mejores momentos internacionales. Chablé Yucatán ocupa el puesto número nueve de The World’s 50 Best Hotels 2026, donde además fue nombrado The Best Hotel in North America y recibió el Eco Hotel Award. Su spa, construido alrededor de un cenote, es uno de sus mayores distintivos, pero la experiencia no termina en el wellness: tiene 40 casitas y villas, cocina dirigida por Jorge Vallejo y un Kids Club diseñado por José Lombana, inspirado en Kukulkán y con talleres de alfarería, astronomía, cocina y teatro.
Los ganadores de MexBest 2026 dejan claro que no existe una sola fórmula para crear un hotel memorable. Puede comenzar con un cenote, una casona antigua, una selva casi intacta o una marina frente al Pacífico. Lo importante aparece después: cuando el diseño, la comida, el servicio y las experiencias consiguen que el destino se sienta todavía más especial.
La edición 2026 reconoció cuatro maneras muy distintas de entender una buena noche: coctelería con…
Por primera vez, la Ciudad de México recibió una ceremonia que reunió a chefs, bartenders,…
Estrellas Michelin, grandes historias, pan recién horneado y tacos que cruzaron fronteras. Conoce a los…
Maximiliano Villegas, presentador de los Premios MexBest 2026, habla sobre su trayectoria en conducción, gastronomía…
Por segundo año consecutivo, Marion Reimers será una de las presentadoras de los Premios MexBest…
Williams Sonoma reúne cinco colecciones para darle a las celebraciones de Halloween y Día de…