Estilo de vida

México y Francia se encuentran en L’Art de Vivre de El Palacio de Hierro

La historia de El Palacio de Hierro difícilmente podría contarse sin mirar hacia Francia. Sus fundadores, su arquitectura y hasta la manera de entender una tienda departamental tienen raíces en una comunidad de migrantes que cruzó el Atlántico durante el siglo XIX y encontró en México un lugar para comenzar de nuevo.

Esa conexión es el punto de partida de L’Art de Vivre Totalmente Palacio, una temporada que reúne exposiciones históricas, instalaciones, moda, belleza y experiencias inmersivas en El Palacio de Hierro Polanco. El programa se suma a la celebración por los 200 años de relaciones diplomáticas entre México y Francia, con actividades que se desarrollarán del 14 de agosto al 29 de octubre de 2026.

La historia francesa detrás de El Palacio de Hierro

Para entender el origen de la tienda hay que viajar hasta Barcelonnette, una pequeña población situada en el valle de Ubaye, al sur de Francia. Durante el siglo XIX, distintos jóvenes de esta región llegaron a México y crearon redes comerciales que influirían en la manera de vender telas, artículos para el hogar, moda y productos importados.

Entre ellos estuvieron Joseph Tron y Joseph Léautaud, quienes llegaron a México durante la década de 1860. Después de trabajar en Las Fábricas de Francia y formar parte del negocio, en 1876 adquirieron el establecimiento junto con otros socios. Con el tiempo, aquella tienda evolucionó hacia un proyecto mucho más ambicioso: crear en la Ciudad de México un gran almacén inspirado en las tiendas departamentales de París.

En 1888 se constituyó legalmente El Palacio de Hierro y comenzó la construcción de su primera sede en las actuales calles de Venustiano Carranza y 20 de Noviembre, en el Centro Histórico. El edificio abrió en 1891 con cinco niveles, iluminación eléctrica, elevador y una estructura de hierro y acero que resultaba completamente novedosa para la ciudad.

Mucho se ha repetido que fue construido con el mismo hierro utilizado en la Torre Eiffel. Lo mejor documentado es que su estructura seguía el lenguaje y los criterios de la arquitectura metálica que Gustave Eiffel había convertido en símbolo de modernidad. La relación entre ambos edificios es, entonces, más estética y tecnológica que material.

La historia popular cuenta que quienes pasaban frente a la construcción comenzaron a referirse a ella como “el palacio de hierro”. Aunque el nombre ya aparecía en documentos anteriores a la inauguración, la anécdota logró quedarse en el imaginario de la ciudad porque describía bastante bien lo que estaba sucediendo: una construcción que parecía traer un poco del París moderno al centro de México.

El edificio original sufrió un incendio en 1914 y la tienda fue reconstruida años después. Sin embargo, su vínculo con Francia permaneció en la arquitectura, la moda, las marcas y una forma de entender el servicio y la experiencia de compra.

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Lo que puedes ver en L’Art de Vivre

La programación no intenta recrear Francia de manera literal. Cada experiencia toma alguno de sus códigos —la conversación alrededor de un café, el diseño, la perfumería o el ritmo de París— y lo cruza con una mirada mexicana.

Instalación de Agathe Singer y Sofía Castellanos

Disponible desde el 14 de agosto

La artista francesa Agathe Singer y la mexicana Sofía Castellanos construyen una conversación entre dos ciudades separadas por nueve mil kilómetros y ocho horas de diferencia.

Mientras en la CDMX son las diez de la mañana y comienza el día alrededor de un café, en París ya son las seis de la tarde y puede aparecer una copa de vino. Flores frescas, frutas, pequeños objetos y momentos cotidianos forman parte de una instalación que recuerda que una amistad también puede mantenerse a través de llamadas, imágenes y detalles compartidos desde lejos.

The Selfie Experience: L’Art de Vivre

Del 14 de agosto al 27 de septiembre

Nueve salas temáticas forman este recorrido inmersivo dedicado a reinterpretar algunos de los códigos más reconocibles de Francia. Arquitectura, sonido, iluminación, moda y diseño construyen una experiencia interactiva que cambia de atmósfera a medida que se avanza.

El nombre deja clara su vocación fotográfica, pero el recorrido no se queda únicamente en crear buenos fondos. La intención es jugar con referencias culturales francesas y trasladarlas a un lenguaje visual mucho más actual. Para ingresar es necesario registrarse mediante el código QR disponible al llegar a la tienda.

De Barcelonnette a México: una historia de origen

Del 14 de agosto al 28 de septiembre

Esta exposición regresa a la comunidad francesa de la que surgieron los fundadores de El Palacio de Hierro. Documentos, imágenes y objetos ayudan a seguir el viaje de los barcelonnettes que llegaron a México a finales del siglo XIX y participaron en la transformación del comercio nacional.

El recorrido también permite entender que la influencia de esta migración fue más allá de una sola tienda. Sus negocios, construcciones y nuevas formas de vender dejaron huella en la arquitectura, el consumo y el estilo de vida de distintas ciudades mexicanas.

Pineda Covalin: diseño mexicano con sello propio

Del 30 de septiembre al 29 de octubre

La segunda etapa de la temporada incorpora una propuesta de Pineda Covalin, firma mexicana conocida por trasladar elementos de la identidad cultural del país a textiles, accesorios y piezas de moda.

Su participación establece un diálogo con la elegancia francesa, pero parte del color, los símbolos y el trabajo artesanal de México. En lugar de colocar ambas culturas en extremos distintos, la colección muestra los puntos donde pueden encontrarse a través del diseño.

El Universo Guerlain: historia y savoir-faire

Del 30 de septiembre al 29 de octubre

La casa francesa Guerlain protagoniza una exhibición dedicada a su herencia en perfumería y belleza. El recorrido se detiene en la historia de sus frascos, el trabajo artesanal detrás de sus piezas y la manera en que un aroma también puede contar una época.

Más que mostrar productos, la experiencia permite acercarse al savoir-faire de una firma que ha construido buena parte de su identidad alrededor de la experimentación olfativa, el diseño y el cuidado por los detalles.

Todas las experiencias se desarrollan en El Palacio de Hierro Polanco, ubicado en Molière 222. La agenda comienza el 14 de agosto y continuará por etapas hasta el 29 de octubre, por lo que no es necesario intentar verlo todo en una sola visita.

L’Art de Vivre funciona mejor como una temporada a la que se puede regresar: primero para conocer la historia de los barcelonnettes y recorrer las salas inmersivas; después, para descubrir las propuestas de Pineda Covalin y Guerlain. Una celebración que mira hacia Francia, pero siempre desde México.

jonathan.perez

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